Instituto Misionero

Medicina

“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios, y conoce a Dios"   1 Juan 4:7

La fuente del amor es Dios. Ese amor se manifiesta hacia la humanidad en la Creación, en su Santa Palabra y en Jesús quien se entregó para salvarnos. Todo aquel que acepta ese amor y renuncia al yo, es transformado y se ubica en el camino que lleva a la vida eterna. Solo es en ese camino que logramos conocer a nuestro Padre celestial. Solo es allí donde obtenemos el privilegio de convertirnos también en una manifestación del amor divino porque nos empezamos a asemejar a Jesús.

Escribía un poeta acerca del amor divino, ilustrado como un eterno manantial:

“Gratuita y generosa el agua cristalina se ofrece al que sediento...necesita vida”

Nada más trágico que el destino de un cristiano a quien su ego lo lleva a pensar que ya no la necesita. A quien piensa que tiene luz propia, a quien piensa que puede sostenerse por su historia, por su moral o por sus fuerzas. La triste realidad es que ya no refleja a Jesús, su amor se diluye hacia las cosas y deja de dar frutos. Simplemente porque salió del camino, porque ya no bebió del manantial. Necesitamos aprender a beber continuamente de esa fuente, la que nunca se acaba, la que da vida en abundancia, la que el Espíritu Santo nos regala en una copa cada día.

Las palabras escritas por el apóstol Juan nos invitan a reflexionar acerca de la razón más noble y más pura que motiva a la profesión médica: el amor a Dios y el amor a nuestro prójimo.

Si logramos entender esto y lo convertimos en la parte principal de nuestra vida cristiana y nuestra labor profesional seremos verdaderos discípulos de Jesús y preciosos instrumentos para el bien.

Este es el motor que impulsa al Instituto Misionero de la Facultad de Ciencias de la Salud. Trabajando en la lancha misionera, haciendo atención y servicio comunitario en las localidades vecinas, llevando programas especiales educativos para que la gente viva mejor, entregando alimentos y ropa para los más necesitados, haciendo impacto en las grandes ciudades y de muchas otras maneras, es como se vuelve práctico el amor cristiano. En todas las actividades se llevan las buenas nuevas de salvación en Jesús y la esperanza de su pronto retorno.

Queremos avanzar en ese sentido. Debemos avanzar en ese sentido.

•    Siguiendo con las actividades ya iniciadas.
•    Tenemos un acuerdo con la cooperativa LAR para enseñar buenos principios de vida en las escuelas rurales regionales. También desean que brindemos cursos para dejar de fumar y controlar el stress en ciudades vecinas. Podemos avanzar en ese sentido.
•    A través de la WEB, la radio y la TV con evangelismo médico-misionero.
•    A través de trabajos de bien público con ONG.
•    A través de acciones concretas de protección medioambiental y de especies en peligro de extinción pues somos mayordomos de la Creación.

 

Dr. Daniel Heissenberg

Coordinador General Carrera de Medicina






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“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” Mateo 9:35